Los “Puntos Verdes” dispuestos por la Municipalidad de San Luis hace año y medio en los Centros de Atención al Vecino (CAV) intentan contagiar a la sociedad puntana el hábito de la separación de residuos. Un llamado a la empatía y al compromiso con el medio ambiente.

No es sólo para reducir el impacto negativo en el medio ambiente del enterramiento de basura, sino además una cuestión de empatía y solidaridad. Así define la separación de residuos Luisina Casale,  Subsecretaria de Desarrollo Sostenible y Cambio Climático de la Municipalidad de San Luis.

“Las y los vecinos tienen que saber que hay gente que en el Centro de Disposición Final (CDF) abre NUESTRAS bolsas, abren la basura. Y si las bolsas están sucias ellos tienen que tocar y manipular esos residuos”, comentó Casale a Periodísticas.

Desde la Municipalidad hace poco más de año y medio se está implementando la gestión de los residuos sólidos urbanos. “Pusimos en valor los puntos verdes que están en la ciudad y agregamos otros nuevos así que todos los centros de atención al vecino (CAV) funcionan como puntos verdes”, explicó la funcionaria.

“El vecino puede llevar sus reciclables allí. Recibimos todo lo que es papel, cartón, plástico, vidrio. También computadoras, así que los que tenemos en casa un cpu, un teclado, un monitor viejo también lo podemos acercar al centro de atención al vecino más cercano”, explicó Casale.

La Municipalidad de San Luis firmó un convenio con el  Hospital Garrahan para recibir y donar tapitas. Desde los puntos verdes, se lleva todo al CDF  (el Centro Disposición Final) y allí va a Buenos Aires  a la Fundación Garrahan.

Así, el residuo llega al CDF separado para que no se entierre (lo que genera un impacto negativo altísimo sobre el medio ambiente)  y justamente para que se recicle y se introduzca nuevamente en el mercado a través de la economía circular.