Fotos: gentileza Andrea Páez

El futuro llegó, hace rato. Para Andrea Páez, la directora de la Escuela Técnica N°4 “Fray Luis Beltrán” de la ciudad de San Luis, no hay duda: les adolescentes no son el futuro, sino el presente. Por eso, dice, les tiene mucha fe y promueve, junto a un equipo de trabajo interdisciplinario, diferentes proyectos con la premisa de formar técnicos y técnicas profesionales que estén a la vanguardia de los avances tecnológicos y comprometidos con el cuidado y preservación ambiental.

La escuela técnica “Fray Luis Beltrán” es secundaria y el cuidado ambiental es el pilar que atraviesa las dos orientaciones: química y electrónica. Incluso, su directora observa que estas “nuevas generaciones” vienen con el chip cambiado, pero para bien destaca. “En el tema del respeto, de los valores, de la no discriminación y en el medio ambiente están en full”, aseguró Páez a Periodísticas. “Los adultos a veces nos imaginamos cómo va a ser el futuro. Ahora hay tantos chicos,f por ejemplo que son veganos y que tienen una conciencia sobre el cuidado de los animales que incluso a veces pensamos “bueno en el futuro, cuando seamos viejitos no va a haber carne”, se ríe.

A la basura no, a la impresora

Un proyecto que está en proceso de crecimiento y que nació desde la propia iniciativa de les estudiantes de la escuela es el de reciclaje de plásticos. Federico Abrile, profesor de 6to año “B” expresa en ese sentido: “Pensamos un proyecto para reciclar plásticos, que pueden servir para imprimir en 3D. La idea es aprovechar las fortalezas que tienen los estudiantes de los últimos años en la tecnicatura en electrónica para pensar y copiar, o pensar e innovar en una máquina que nos permita hacerlo”. Disponer del material reciclado y disminuir el impacto negativo en el ambiente de los residuos plásticos y electrónicos, es la meta. Este proyecto participa del ECOTON, el concurso que lleva adelante la Municipalidad de San Luis para todas las escuelas de la capital. “Queremos participar ya que este concurso busca promover y fomentar la articulación con sistemas de innovación tecnológica a los fines de generar acciones que promuevan el cuidado del medio ambiente”, indicó el profesor.

Los desechos de bares y restaurantes

Por su parte, estudiantes de sexto trabajaron en un proyecto dentro de la escuela sobre los residuos de bares y restaurantes. “Ellos se dieron cuenta que en estos lugares tiraban muchos desechos, sobre todo vidrio y latas y toda esa basura iba al contenedor. Entonces la propuesta fue realizar un dispositivo para la separación de sus residuos”, contó la directora. Este sistema permitiría que los residuos lleguen al Centro de Disposición final ya separados.

Jóvenas al frente del ambiente

Por su parte, un equipo conformado solo por alumnas de la institución educativa lleva adelante una propuesta por demás innovadora: crear un sistema de hidroponía alimentado por paneles solares. Jazmin, una de las protagonistas remarca: “Se trata de un proyecto para participar en un concurso que es solo para chicas y lo venimos proponiendo desde el año pasado y ahora se nos dio la oportunidad de llevarlo adelante”.

Huerta hidropónica de la Escuela

Orgullosa, Andrea Páez, la directora, agrega: “El proyecto de los paneles solares está relacionado con un vivero hidropónico que tenemos en la escuela. Allí el acceso que tenemos a la luz solar es muy limitado, entonces surge este sistema para tener acceso a la energía solar y para que las plantas puedan crecer mejor”. Las estudiantes están analizando crear un panel solar móvil, que busque el sol y provea al vivero de la energía que requiere.“El año pasado, también en pandemia, tratamos de trabajar en forma integral toda la escuela, con el tema de la sustentabilidad en los alimentos a partir de la promoción de estas huertas hidropónicas. Esto se lo relacionó con las prácticas profesionales que tienen que hacer nuestros alumnos y alumnas que, recordemos, se trata de una escuela técnica que tiene siete años”, remarcó la directora.

No conformes con todo eso, desde la escuela a su vez se fomenta el cuidado y el mayor aprovechamiento del agua de la ciudad de San Luis a través la aplicación de tecnología, de electrónica, articulando las especialidades de la escuela con los valores de la escuela: responsabilidad ambiental e innovación tecnológica.