La víctima fue identificada como Yoselín Ailén Rodríguez, quien residía junto con su familia en Media Agua, en San Juan, en una zona vulnerable de cinco viviendas. Detuvieron a uno de los primos de la niña, acusado de ser el autor del hecho.


Fuentes judiciales indicaron que el cuerpo de la niña fue hallado cerca del mediodía del sábado por una de sus primas en una zona descampada, a unos 100 metros de su vivienda.


La menor presentaba signos de abuso sexual y varias puñaladas, al tiempo que a unos 50 metros del cuerpo se halló una cuchilla enterrada entre los pastizales que, se cree, es el arma homicida.


Según pudieron reconstruir los investigadores, todo comenzó tras la celebración del Año Nuevo cuando la niña se fue a dormir a la casa de una de sus primas.


Por la mañana, otras primas fueron a buscar a Yoselín a su casa, pero su padre les dijo que se había ido a dormir a lo de su hermano -tío de la menor-, pero al llegar a la vivienda ella ya no estaba.


Luego de varias horas de búsqueda, la niña fue hallada asesinada. A través de testimonios de testigos, dos mujeres -también familiares de la menor- vieron cerca de las 7 de la mañana a uno de sus primos, identificado como Juan Carlos Rodríguez (24), caminar nervioso y con tierra en sus prendas.
Por tal motivo, el fiscal Grassi solicitó un allanamiento de urgencia a las viviendas de la zona y la aprehensión de Rodríguez.

Como resultado de uno de los procedimientos, en un domicilio situado a 800 metros de la escena del crimen, hallaron una mochila con ropa ensangrentada, propiedad del joven.


Según se pudo establecer, el joven detenido había regresado hacía unos cuatros meses a San Juan desde la provincia de Buenos Aires, adonde había ido para realizar “algunas changas”.

Fuentes judiciales confirmaron que la autopsia estableció que la menor fue abusada y asesinada de 10 puñaladas en el cuello.


Fuente: Télam