La ceremonia de la entrega de premios Óscar de anoche dejó como ganadora, en la categoría Mejor Directora, a Jane Campion por la película “El poder del perro”. La cineasta, que ya había sido nominada en 1994, se convirtió en la tercera mujer en llevarse la estatuilla en ese rubro con una particularidad: la segunda, Chloé Zhao, se lo llevó el año pasado.

Esto parecía algo impensado: que dos mujeres ganen en mejor directora de forma consecutiva ya que, en 94 años solo fueron nominadas cinco mujeres como directoras. La primera fue la italiana Lina Wertmüller, en 1977, por “Siete bellezas”, pero la estatuilla se la llevó John G. Avildsen, por “Rocky”. Hubo que esperar 17 años para que la academia nominara a otra directora: en 1994, la neozelandesa Jane Campion fue ternada por la excelente “La lección de piano”, aunque el premio fue otorgado a Steven Spielberg por “La lista de Schindler”.

Diez años más tarde, en 2004, Sofía Coppola fue nominada por “Perdidos en Tokio” y se convirtió en la primera estadounidense en aspirar al Óscar. Tampoco tuvo suerte, dado que el galardón se lo llevó Peter Jackson por “El señor de los anillos: el retorno del rey”, pero sí ganó como mejor guion original.
 
En 2009 llegó el momento: Kathryn Bigelow se convirtió en la primera mujer en alzar una estatuilla como mejor directora por su filme “Zona de miedo”. En 2018, Greta Gerwig fue nominada con “Lady bird”, pero no alcanzó a llevarse el premio.

Ese fue el último año en que la academia nominó a alguna directora, hasta el año pasado cuando Chloé Zhao ganó por “Nomadland” y, además, compitió con otra mujer: Emerald Fennell, por “Promising Young Woman”. Algo también histórico.

Este año la historia también viró para nuestro lado, ya que por primera vez se dio que por segunda vez consecutiva (en 94 años!) gane una mujer como directora.