El 6 de julio, en la localidad bonaerense de Vicente López, Gabriel Eduardo Cáceres asesinó a su pareja María Daniela Carcoy a su hijo de 7 años y luego se suicidó. El 2 de mayo, en Córdoba, Sergio Domingo Galarza mató a su ex pareja Susana Chiappero y a su hijo de 4 años y se suicidó. El 14 de febrero, en Tucumán, Maximiliano Lazarte asesinó a su hijo de 3 años y se suicidó. El 23 de febrero, en Santiago del Estero, Alberto Ramón Sanabria mató a su pareja Romilda Corbalán, a su hija de 7 años, a su hijo de 3 años y también se suicidó.

La estadística es dolorosa y escalofriante. En 10 años la cifra de niños y niñas de entre meses y 12 años es de 120. Números fríos que se pierden en los informes mensuales del Observatorio de Femicidios en Argentina Adriana Marisel Zambrano que coordina La Casa del Encuentro, pero que deben analizarse en profundidad.

Los niños y niñas suelen ser las principales víctimas del femicidio vinculado, ese asesinato que el agresor comete -en la mayoría de los casos- para castigar a la mujer o porque quedan en la línea de fuego en el momento de querer cometer el femicidio.

Un dato no menor es que un alto porcentaje de los femicidas luego de asesinar a sus hijas o hijos se suicida y si bien no podemos asegurar las causas, la realidad indica que -en una clara demostración de poder- no dudaron en llevar a cabo su cometido cuyo objetivo era castigar a la mujer.

El concepto “Femicidio Vinculado” es un aporte teórico creado por La Casa del Encuentro para realizar un análisis exhaustivo que recupere todas las aristas asociadas a la violencia de género. Así como también nombramos “víctimas colaterales” de femicidio, a las niñas, niños y adolescentes que quedan en orfandad tras el asesinato de su madre, en su gran mayoría a manos del padre o padrastro del menor.

Estas definiciones permitieron avanzar además en políticas como la “Ley de Reparación económica para niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia familiar o de género”(Ley 27.452) más conocida como “Ley Brisa” -por iniciativa de La Casa del Encuentro-, después del Femicidio de Daiana Barrionuevo, asesinada por el padre de sus dos hijos y su hija en 2014.