En pleno centro de la capital puntana, sobre la peatonal de la ciudad funcionaba un taller textil clandestino donde una mujer extrajera y sus hijos sufrían explotación laboral.

La Policía Federal intervino en el operativo ordenado por el juez Raúl Fourcade realizado en un local de prendas de vestir, donde en la planta alta del mismo, se estableció que funcionaba este taller clandestino de confección textil.


Las víctimas, informaron, fueron rescatados y puestos a resguardo, para luego clausurar ese taller, por no contar con habilitación ni medidas de seguridad e higiene.

También se procedió al secuestro de las prendas de vestir y elementos de corte y confección de las mismas, todo por un valor aproximado a los ocho millones de pesos.