En los últimos días volvió a resonar la urgencia de descajonear la Ley de Humedales en el Congreso. Es que el delta del Paraná se quema y el humo es tal que llega incluso a CABA. 

La Ley de Humedales es una de las deudas pendientes que mantiene el Congreso de la Nación, ya que si bien hay varios proyectos presentados y uno de consenso que avanzó en comisión y obtuvo dictamen, la iniciativa que busca regular el uso y la conservación de los humedales del país no logró aún ser sancionada por el Parlamento.

Entre las causas de la demora figuran la resistencia de algunas provincias, el rechazo de varias empresas y la coyuntura parlamentaria vinculada a la paridad de votos entre oficialismo y oposición. El lobby, 

La urgencia en sancionar una Ley de Humedales quedó en evidencia esta semana a partir de la quema de pastizales en las cercanías de Rosario, que cubrió de humo esa ciudad santafesina.

“El Congreso tiene una gran deuda con la Ley de Humedales, es evidente que cada año que pasa y no la sancionamos el daño es peor y la pérdida es irreparable. Ahora mismo el ecocidio en las islas del Delta del Paraná es un espectáculo del horror que produce la falta de regulación y la ausencia del Poder Judicial para investigar con celeridad y objetivamente a quienes son los responsables”, sostuvo Leonardo Grosso, presidente de la comisión de Recursos Naturales de la cámara baja. 

Grosso recordó que en marzo presentó un proyecto de ley que obtuvo un gran apoyo de más de 400 organizaciones socio ambientales y de gran parte de los bloques. Y señaló que “hay una gran mayoría de acuerdo con regular el uso y la conservación de los humedales”.

“El compromiso de la política tiene que estar en legislar a favor de su gente, de cuidar sus recursos y de proteger el ambiente, y para eso es necesario ser claros con aquellos que especulan con las quemas para extender la frontera del agronegocio en detrimento de nuestros recursos naturales”, aseveró el diputado del Frente de Todos y referente del Movimiento Evita.

Para Grosso, “no existe dicotomía entre cuidado del ambiente y el desarrollo productivo porque bajo el argumento del crecimiento económico nos estamos quedando sin recursos naturales y las pruebas son más que evidentes”.

Fuente: Télam