¿Qué significa en nuestro país y el mundo el histórico Encuentro Nacional de Mujeres? Para la historia es un fenómeno social, que abarca a los feminismos y los movimientos sociales, sin precedentes. Es una marea de mujeres que se gestó de manera autoconvocada, autónoma y autofinanciada hace más de 35 años. Para cada mujer que participó o participa de ellos es la posibilidad de no volver a su hogar de la misma manera.

Es poder transformar lo personal en político y comprender que lo que nos sucede puertas adentro en realidad son problemáticas que surgen de diferencias estructurales de género y, en la mayoría de los casos, faltas de políticas públicas para mitigarlas.

El Primer Encuentro de Mujeres de Argentina se realizó poco tiempo de recuperada la democracia, entre el 23 y 25 de mayo de 1986. El lugar de encuentro fue el Centro Cultural San Martín en Buenos Aires y se estima que participaron 1.000 mujeres.En 1985, un grupo de mujeres argentina participó en la Clausura de la Década de la Mujer en Kenia.

En su regreso plantearon la necesidad de organizarse para tratar problemáticas específicas de las mujeres del país, como por ejemplo, la patria potestad compartida, que en ese momento estaba en poder de los varones por sobre las madres. Al igual que el divorcio, que no estaba aprobado por ley. Fue así como un grupo de 45 mujeres autoconvocadas, que provenían de distintas clases sociales y partidos organizaron el 1º Encuentro, con 21 talleres que abordaron diferentes temas de la mujer y la salud, la participación; las violencias de género, la Identidad; la Iglesia, los nuevos modelos de familia, entre otros.

Así fueron pasando los años y el encuentro se hizo cada vez más convocante, aunque tomó relevancia en la agenda mediática hace pocos años. ¿Por qué un evento de estas características no recibía la atención esperada? Gracias al Encuentro se originan campañas por los derechos de las mujeres que ayudaron a incorporar leyes, programas y cambios sociales para desterrar las desigualdades y, sobre todo, combatir la violencia de género.

Cada derecho conquistado ha sido fruto de horas y horas de debates dentro de los mismos feminismos. Con el paso de los años, además, el encuentro se hizo más inclusivo. Las disidencias y personas trans y no binarias comenzaron a incorporar y mostrar otras problemáticas y demandas, como el derecho a la identidad, el respeto y la inclusión para ese colectivo. Por eso este año tenemos un hecho histórico: el encuentro se desdobló y uno quedará como el tradicional Encuentro Nacional de Mujeres, que será en noviembre; mientras que el otro pasó a llamarse Encuentro Plurinacional de Mujeres, Lesbianas, Trans, Travestis, Intersexuales, Bisexuales y No Binaries, que será en octubre.

Este año San Luis será epicentro de un evento, aunque ahora desdoblado, que ha logrado cambiar la realidad de miles de personas y marca la agenda feminista de cada año. Nuestra provincia es una de las pocas, junto con La Pampa, que hasta ahora nunca había visto pasar esta marea de mujeres.

La provincia de Buenos Aires fue sede 7 veces; Chaco, 2; Chubut una vez; Córdoba, 2 veces; una vez Corrientes; Entre Ríos, 2 veces; Jujuy, 2 veces; Mendoza, 2 veces; una vez Misiones; 2 veces en Neuquén; 2 veces también en Río Negro y 2 en Salta; 3 veces Santa Fe; 2 veces San Juan y 2 Tucumán y una vez en Santiago del Estero.